Hace como dos meses pasé por un blog de aquí del país donde resido, que promociona la literatura, y desde entonces he dejado unos cuantos saludos y felicitaciones; pero lo que he recibido hasta ahora ha sido mi propio eco. Detesto ese aspecto de los emails y de las redes sociales cuando no te dan retroalimentación, me parece tan impersonal. Aunque no soy de participar en concursos literarios, participé en el primero de microrrelatos en Puerto Rico, auspiciado por dos "eminentes", y le dije a mi esposa "te apuesto a que ganará alguien de otro país", y así fue. En Puerto Rico, y lo he observado desde hace tiempo, se mima mucho al artista y al escritor de afuera; cosa que no está mal, pero se exagera. Digo eso por mi propia experiencia, otros no lo ven así; cada cual es un mundo. Aparentemente parece existir una sola critica literaria, y este año por primera vez, el periódico de más relevancia, decidió llevar cado su concurso literario sin límite de edad. Lo ganó un doctor...de origen cubano. Aquí si el escritor no tiene un ego reconocido por medios de afuera, o si no tiene posición o posesión ( maestría, título, doctorado), pues no se le presta atención, y vaya por la rima. Personalmente , desde hace tiempo, traté de saludar y establecer, pues lazos de amistad cordial con escritores y blogueros boricuas en el Internet, cosa de formar mi circulo literario o grupo, pero casi no hay blogs dedicados al microrrelato , los únicos que encuentro son unos blogs de literatura algo impersonales, como enmarcados con tintes de intelectualismo y pedantería; nunca recibí ni siquiera un gracias de ellos y ellas, cuando los comentaba o los invitaba a ver mi blog. Celosías, competencias, individualismo. En sus exuberantes blogs se las echan de ser "grandes e intelectuales"escritores(as), pero carecen de la más mínima cortesía. La crítica nunca me contestó ni con un gracias; sin embargo, le escribí a una escritora microrrelatista argentina muy conocida y me contestó personalmente; y ahora es uno de mis contactos en la red. En sur América y en Europa hay tantos blogueros y escritores de microficción, y es maravilloso como se buscan y se tratan, como están trabajando para darle auge a este género. Concursos, programas de radio, festivales y hasta maratones del micro se hacen constantemente. Hasta se le está proponiendo a la Real Academia Española que acepte el vocablo "microrrelato" .
Ahora, unos jóvenes boricuas han creado otra revista para que los escritores anónimos y que no pueden publicar, envien sus cuentos. Ya les envié dos relatos hace 5 meses, y todavía nada de nada. En Facebook han puesto la que una vez salió en papel, pero estancada, sin nada. Lamentable. Todo se concentra en San Juan, y en grupos de élite y faranduleros. Puedo decir que hay una isla rectangular que se asemeja a un cuadrilátero donde un boxeador es más importante que un poeta. No hay consenso y unidad nacional como pueblo y da la casualidad que sus habitantes saben más de la China que de la isla de Cuba, tan cercana. No hay grandes puentes ni tranvías y la gente compra y compra autos que ya no caben en las calles. La violencia machista nos arropa. Ya los pobres ni pueden tener hijos y se quejan del tiempo en que vivimos; pero no se hace ni un intento por mejorarlo. Puedo decir que eso se aplica a todos los países y que son tiempos extraños y de renovación, sin lugar a dudas. Paradojas de la vida. Como decía Saramago: " Dentro de nosotros existe algo que no tiene nombre y eso es lo que realmente somos." La obsesión con el triunfo personal se ha convertido en una enfermedad. No, si no me quejo, me desahogo. Mis esperanzas no están en este mundo. Yaniqueque con espaguetis.
Ahora, unos jóvenes boricuas han creado otra revista para que los escritores anónimos y que no pueden publicar, envien sus cuentos. Ya les envié dos relatos hace 5 meses, y todavía nada de nada. En Facebook han puesto la que una vez salió en papel, pero estancada, sin nada. Lamentable. Todo se concentra en San Juan, y en grupos de élite y faranduleros. Puedo decir que hay una isla rectangular que se asemeja a un cuadrilátero donde un boxeador es más importante que un poeta. No hay consenso y unidad nacional como pueblo y da la casualidad que sus habitantes saben más de la China que de la isla de Cuba, tan cercana. No hay grandes puentes ni tranvías y la gente compra y compra autos que ya no caben en las calles. La violencia machista nos arropa. Ya los pobres ni pueden tener hijos y se quejan del tiempo en que vivimos; pero no se hace ni un intento por mejorarlo. Puedo decir que eso se aplica a todos los países y que son tiempos extraños y de renovación, sin lugar a dudas. Paradojas de la vida. Como decía Saramago: " Dentro de nosotros existe algo que no tiene nombre y eso es lo que realmente somos." La obsesión con el triunfo personal se ha convertido en una enfermedad. No, si no me quejo, me desahogo. Mis esperanzas no están en este mundo. Yaniqueque con espaguetis.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada